EL SUDOR DE LA FRENTE [2023]

En la biblia, exactamente en el libro de Génesis, dios expulsa a Adán y Eva del paraíso, en ese momento los maldice así: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la tierra, de donde fuiste sacado. ¡Porque eres polvo y al polvo volverás!”. De ahí el refrán referido al trabajo que todxs conocemos. Para la mayoría de las personas no hay nada más dignificante que el desvivirse por el trabajo, en cada mesa chilena de clase media se ha hablado alguna vez del esfuerzo de nuestros padres para llevar el pan y de los sueños que el trabajo duro proporciona. Esta creencia sobre el trabajo ha llegado a justificar condiciones laborales precarias y extremas, naturalizadas por la sociedad y que se comparan o igualan a la esclavitud, como por ejemplo en Chile: largas jornadas de trabajo al sol para los trabajadores de correos; horarios que no contemplan las horas de almuerzo, desayuno o idas al baño para los trabajadores del sistema publico de transportes; nula proteccion para accidentes y enfermedades para lxs trabajadorxs a honorarios; y asi una larga lista en la que cada trabajador asalariado tendria algo que colocar. Todo para seguir en el trabajo con la promesa de que en algún momento se acabará y comenzará nuestra vida en plenitud, porque el goce y la vida están fuera del horario laboral, dentro solo el sometimiento, cuerpo y mente subyugados al proceso de producción. El cuerpo trabajador tiene la esperanza de vivir ese tiempo fuera, pero la verdad para la mayoría es que el trabajo termina empapando todas las horas del día, todas las horas de la vida. A partir de estas ideas se elaboró la intervención, en la cual se busca proponer una reflexión sobre lo antes dicho. Se instaló en Plaza de Armas un stand en el cual se efectuó un intercambio entre las artistas y lxs transeúntes, la acción consistió en pagar $1000 pesos por el sudor de la frente de cada persona, al mismo tiempo en que se preguntó a cada participante por su ambición/deseo más importante vinculado al trabajo: ¿Por qué trabajas tanto?

Luego de la intervención se instaló en la galería una red elaborada de carpetas plásticas y amarres, que contenían los paños con los sudores de cada persona, cada paño con el nombre y la edad del participante, un video de registro de la actividad, el stand ocupado en la intervención y un aparato de audio que emitía por toda la sala las respuestas de los participantes. A esto se sumaron en un cuadro los sudores de las dos integrantes del colectivo y 6 pinturas inspiradas en la propaganda soviética, las cuales incluyen consignas sobre el trabajo artístico; con estas dos últimas obras se incorpora a la instalación la mirada del propio colectivo como trabajadoras del arte.